El pasado sábado 17 de octubre, el Grupo Local SEO-Sevilla volvió a recorrer el campus de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) en una salida de observación de aves guiada por nuestro compañero Juan Carlos Prieto. Una mañana para disfrutar de las aves, afinar el oído y descubrir que, incluso en un entorno universitario, siempre hay algo interesante que observar.
La jornada comenzó con puntualidad y una pequeña presentación en la que Juan Carlos explicó cómo se desarrollaría el recorrido.
Fue una alegría comprobar que algunas de las personas participantes repetían la experiencia del año anterior.
Con todo listo, iniciaron el paseo alrededor de las lagunas y se detuvieron un momento para guardar silencio y escuchar el paisaje sonoro del campus. En esto del oído, Juan Carlos siempre hace mucho hincapié debido a la importancia que tiene esta forma de identificar especies.
La primera sorpresa no tardó en llegar. Desde el primer observatorio escucharon un chasquido que despertó la curiosidad del grupo: «¿Qué ha sido eso?». Apenas unos segundos después, una agachadiza común salió disparada. Es una especie habitual en la zona, pero para algunas personas era la primera vez que la escuchaban. ¡Y es que a veces el oído se adelanta a la vista!
En el segundo observatorio continuaron sumando especies mientras se hacía notar el incansable pito ibérico. Con este reclamo de fondo, Juan Carlos comentó con Clara que tiempo atrás había vivido en el campus un mirlo leucístico, de plumaje mucho más blanco de lo habitual. La historia venía al caso por el nombre del pódcast personal de nuestra compañera.
El compañero Miguel Ángel Cuéllar alargó la jornada y pudo localizar y fotografiar al pito ibérico.
Al llegar al tercer observatorio, el pito ibérico se escuchaba todavía más cerca. Detrás del grupo se extendía una masa de eucaliptos desde la que parecía reclamar el ave. Las 21 personas participantes, junto con otro compañero que andaba pajareando por la zona, intentaron localizarlo sin éxito. Sin embargo, la búsqueda les deparó otro encuentro: un pico picapinos salió disparado y se alejó antes de que pudieran disfrutarlo con calma.
De vuelta hacia las lagunas, nos encontramos con Antonio, que estaba observando aves por el campus. Además de hacernos el favor de tomar la fotografía de grupo, indicó un lugar donde había visto un mochuelo.
La noticia despertó el entusiasmo general y la pequeña ave se convirtió en nuestro nuevo objetivo. Después de mirar con atención entre los árboles señalados, ¡por fin se dejó ver bastante bien! Incluso se colocó algo más al descubierto, como si quisiera regalarnos una buena pose antes de despedirnos.
De nuevo, fue Miguel Ángel quien pudo fotografiarlo.
Y la mañana todavía guardaba un último regalo: el sobrevuelo de un águila calzada y dos golondrinas dáuricas pusieron el broche final a la salida.
En total, registramos 38 especies de aves, algunas observadas y otras identificadas por sus cantos y reclamos. Un resultado estupendo para estas fechas y una muestra de todo lo que puede ofrecernos el campus de la UPO cuando nos detenemos a mirar y a escuchar.
Desde el Grupo Local SEO-Sevilla agradecemos a nuestro querido Juan Carlos Prieto la guía de la actividad y la crónica que nos ha permitido revivir esta mañana de pajareo. También a todas las personas participantes por compartir la experiencia y a Antonio por su ayuda y por la pista que nos llevó hasta el mochuelo.
Imágenes del pito ibérico y el mochuelo cortesía de Miguel Ángel Cuéllar.



