Programa por la Tierra 2026

Cinco grandes organizaciones ecologistas, entre ellas SEO/BirdLife, presentan una propuesta conjunta para situar la protección ambiental y la justicia social en el centro del debate político.


La protección de la naturaleza no es una cuestión secundaria ni algo que afecte únicamente a quienes disfrutamos observando aves o recorriendo espacios naturales. La calidad del aire que respiramos, el agua que consumimos, los alimentos que llegan a nuestra mesa, la salud de nuestros pueblos y ciudades y nuestra capacidad para afrontar fenómenos climáticos extremos dependen, en buena medida, del estado de los ecosistemas.

Con esta idea como punto de partida, SEO/BirdLife, junto a Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace y WWF, ha presentado el Programa por la Tierra 2026, una propuesta que reclama un gran acuerdo político para afrontar la emergencia climática y la pérdida de biodiversidad, garantizar el bienestar de la ciudadanía y construir un futuro sostenible.


El documento se presenta ante las elecciones del próximo 29 de noviembre y plantea seis grandes retos para la próxima legislatura. Su objetivo es que la protección ambiental y la justicia social ocupen un lugar central en las decisiones políticas, con compromisos concretos, evaluables y respaldados por recursos suficientes.


El Programa por la Tierra reúne sus propuestas en seis ámbitos que, aunque se presentan por separado, están estrechamente relacionados:

  1. Transformar pueblos y ciudades para vivir mejor. Renaturalizar los barrios, ampliar y cuidar las zonas verdes, mejorar la movilidad sostenible y garantizar viviendas dignas y eficientes. Se trata de recuperar espacio para la naturaleza y crear entornos más saludables y preparados frente al calor.
  2. Garantizar una alimentación saludable y entornos que protejan la salud. Impulsar una producción agroalimentaria respetuosa con la naturaleza, reducir el uso de pesticidas y fertilizantes, apoyar a quienes producen alimentos de forma sostenible y combatir el desperdicio alimentario y la contaminación del agua.
  3. Afrontar la emergencia climática. Preparar nuestros territorios ante olas de calor, incendios, sequías e inundaciones, al tiempo que se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero y se avanza hacia una transición energética justa.
  4. Recuperar la biodiversidad para proteger a la sociedad. Frenar el declive de las especies silvestres, restaurar ecosistemas degradados y garantizar que los espacios naturales protegidos cuenten con una gestión efectiva y recursos suficientes. Entre sus objetivos figuran que, para 2030, al menos el 30 % de las especies y hábitats con un estado de conservación desfavorable alcancen un estado favorable o muestren una tendencia claramente positiva.
  5. Avanzar hacia una economía justa que mejore la vida sin destruir la naturaleza. Integrar la conservación de la biodiversidad en las políticas económicas, apoyar la agricultura y la pesca compatibles con la conservación y orientar la inversión pública hacia actividades que contribuyan a recuperar la naturaleza.
  6. Reforzar la democracia y proteger los derechos humanos. Mejorar la transparencia, garantizar la participación ciudadana en las decisiones que afectan al territorio y proteger derechos fundamentales como la libertad de expresión y la protesta pacífica.


Desde la perspectiva de quienes trabajamos por la conservación de las aves y sus hábitats, el cuarto reto merece una atención especial. El programa plantea la necesidad de pasar de gestionar el declive de la biodiversidad a conseguir su recuperación efectiva, con resultados medibles.

Esto implica actuar sobre las principales amenazas para la fauna, recuperar ríos, humedales, bosques y paisajes agrarios de alto valor natural, y mejorar la conservación de los espacios protegidos. También reclama que las ayudas e inversiones públicas dejen de favorecer actividades perjudiciales para la biodiversidad y contribuyan, en cambio, a su recuperación.

Pero la conservación no puede abordarse de forma aislada. La manera en que producimos alimentos, gestionamos el agua, planificamos nuestras ciudades o afrontamos el cambio climático tiene consecuencias directas sobre los ecosistemas y las especies que los habitan.


Por eso, el Programa por la Tierra insiste en una visión global: proteger la naturaleza significa también proteger nuestra salud, nuestra seguridad y nuestras oportunidades de futuro.

Las cinco organizaciones impulsoras piden a las formaciones políticas que incorporen propuestas ambiciosas y verificables a sus programas y que la próxima legislatura se traduzca en avances reales. El documento pretende, además, servir como herramienta para que la ciudadanía conozca las medidas planteadas, pueda valorar los compromisos políticos y participe en las decisiones que determinarán el futuro de nuestros territorios.


El Programa por la Tierra se publica desde hace más de 22 años con motivo de diferentes procesos electorales. En esta edición, vuelve a recordarnos algo fundamental: no puede haber una sociedad saludable en un planeta enfermo.


Consulta el documento completo: Programa por la Tierra 2026

Más información en la noticia publicada por SEO/BirdLife.